En el mes de Junio del año 1934, en la zona Lonquimay, en un lugar llamado Ránquil, ocurrió un hecho histórico que el pueblo mantiene en su memoria. Campesinos e indígenas se levantaron en armas para proteger sus tierras ante las acciones de apropiación realizadas por latifundistas, jueces y representantes del gobierno de la época del estado chileno, siendo reprimidos violentamente por las fuerzas policiales, quienes asesinaron a más de mil quinientas personas, siendo uno de los pasajes más relevantes, la captura de 477 campesinos quienes fueron hechos prisioneros y traslados a pie a Curacautín en una travesía bordeando el río Bío Bío, los cuales fueron siendo asesinados por el camino llegando a su destino sólo unos pocos hombres.